6 meses después

Ayer, 17 de febrero, mi peloncete cumplió 6 meses. La mitad de un año ya. Esto ante una vida entera no significa nada, pero sí cobra importancia cuando te paras a pensar que llevas 6 meses dedicada en cuerpo y alma a cuidar de un bebé; con el correspondiente abandono propio de ti misma y de tu anterior vida. Intentas hacer un resumen mental de lo que ha pasado en este tiempo y descubres que no ha pasado nada, que has estado en casa intentando adaptarte y enderezar al nuevo miembro, y que llevas así 6 meses. Y no te has dado ni cuenta.

Por supuesto que él ha sufrido un cambio espectacular, desde que llegó a casa aquel 20 de agosto hasta hoy no parece la misma personita. Para ser sincera, apenas recuerdo cómo era cuando tenía días de vida. Tengo la sensación de que creció muy rápido y dejó de ser “tan bebé” muy pronto. A día de hoy ya casi se mantiene sentado, balbucea continuamente, tiene su primer diente fuera, se ríe a carcajadas, coge todo lo que pilla y se lo lleva a la boca, se come sus propios pies, reconoce a las personas… son muchísimos los avances si lo comparamos con el pequeñín que llegó a casa que solo hacía comer y dormir (esto último duró poco, y presumíamos mucho de ello… no se puede hablar!).

Mi sensación es rara, porque siento pena por no poder recordarlo tan pequeñito y siento que el tiempo pasa demasiado rápido y no me deja asimilar los cambios. Pero por otra parte me encanta ver en lo que se está convirtiendo, ver que ya me presta atención cuando le hablo, que mira cuando digo su nombre, que busca mi mano para agarrarla y sentir seguridad, que me abraza y quiere mimos… En definitiva, ver que ya va entendiendo más y se va convirtiendo en una minipersonita.

Acabamos el día completamente agotados (marido y yo). Desde que abre los ojos hasta que los cierra, que los cierra por poco tiempo (todo sea dicho) porque las noches son otra historia. Sigue comiendo por las noches, no podría decir cuántas veces porque duerme con nosotros y yo lo dejo chupar cuando él quiere y vuelvo a dormirme (por lo que no soy capaz de llevar la cuenta); pero sí puedo decir que más de 3 veces come, ¿alguien puede decirme si le ocurre lo mismo? (necesito consolarme con algo!). Las veces que no se despierta para comer se despierta porque ya no quiere dormir más, y éstas son las peores porque me cuesta volver a dormirlo. Tiene noches mejores también, pero nunca ha dormido del tirón en sus 6 meses de vida (no ha llegado a dormir ni 4 horas seguidas diría yo).

Hace unas dos semanas que decidimos establecerle una rutina, porque teníamos la sensación de que nos habíamos dedicado estos meses a seguir las pautas que él ponía y adaptarnos nosotros. La rutina es sencilla, basada en la observación de su comportamiento y adaptada a sus necesidades. Hemos estipulado la hora de levantarse, las siestas que debe tener, el almuerzo y la merienda, las horas de juego, el baño y la hora de acostarse; básicamente lo que él suele hacer cada día, pero que antes era como un poco caótico y ahora lo hemos ordenado. Hemos notado mejoría desde que sigue las pautas, duerme mejor durante el día y está de buen humor, come de manera más ordenada y más espaciadamente (él siempre ha comido leche materna a demanda, pero le hemos introducido ya frutas y verduras y estamos espaciando las tomas).  Parece que estamos medio enderezando nuestro día a día, pero es algo lento que necesita su tiempo.

Es imposible querer llevar el orden que teníamos antes de ser padres y seguir ese ritmo, está claro, pero creemos que las personas necesitamos rutina (nosotros también la tenemos) y por eso estamos intentando que el peque se vaya adaptando desde lo antes posible. Somos primerizos y no tenemos ni idea de crianza, vamos aprendiendo a trompicones con la experiencia propia (aunque te den consejos y te cuenten otras experiencias, no creo que sirva de mucho porque cada niño es un mundo y al tuyo quien lo conoce y lo entiende eres tú). Mi impresión ha sido la de libertad absoluta esos meses anteriores, le he dado de comer cuando quería, le he dejado dormir cuando quería, hemos estado “jugando” cuando quería… y todo se ha traducido en un completo caos, a veces llegaba la noche y no había quien durmiera al niño; y otras veces le han dado las 12 de la mañana y seguía acostado. Así que después de 6 meses, ha llegado el momento de poner orden en nuestra nueva vida.

En cuanto a nosotros, los padres, es ahora cuando estamos empezando un poco a tener más tiempo propio. El pasado domingo (aprovechando la excusa de San Valentín) salimos por primera vez en 6 meses a almorzar, tomar café y ver una peli. Nos pusimos la “norma” de no hablar del peloncete, y aguantamos bien la primera hora pero después ya nos resultó imposible (es el centro de nuestras vidas hoy por hoy). Disfrutamos de nuestro tiempo en pareja, de caminar de la mano y poder mirarnos al hablar, de tomar aire fresco. Nos ha sentado genial para qué negarlo, y el pequeño se lo pasó pipa con los abuelos así que todos contentos.

Parece que no ha pasado el tiempo desde el día que entramos en casa con él, porque han sido meses muy intensos de aprendizaje y adaptación. Los primeros tres meses han sido muy duros, después lo hemos ido llevando mejor hasta el día de hoy que podemos decir que lo tenemos “medio controlado”. Nuestro bebé crece por días y se hace mayor, ya tenemos hasta planeadas las vacaciones de verano (que estamos ansiosos por disfrutarlas), y me lo imagino ya casi andando por la playa… No quiero correr, quiero disfrutar y saborear sus cambios. Memorizar cada momento, su carita de placer al comer de mí, sus ojitos rasgados al dormir, su cabecita con poquito pelo, sus carnecitas del cuello, sus orejitas de soplillo… Qué cierto es que cuando más conciencia tienes del tiempo es cuando te conviertes en madre, y lo ves pasar por tus hijos. Han sido 6 meses de locura, de llantos, de cambios, de sufrimiento… pero sin duda han sido 6 meses llenos de amor, ternura, cariño, sonrisas, alegría.

Realmente, han sido los 6 mejores meses de nuestras vidas.

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22 thoughts on “6 meses después

    1. Sí que gusta porque te sientes más identificada! Pero ay amiga, ese mes de julio y mitad de agosto con barrigón… Yo me prometí a mí misma no volver a pasar un embarazo en verano jaja! Mucho ánimo y paciencia que ya te va quedando menos y la recompensa es enorme!

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      1. Claro que sí mujer, todo pasa y después se queda en anécdota y no te acuerdas! Yo es que también fui muy tremendista y me pilló la interminable “ola de calor” en Sevilla, pero no todos los casos son iguales! Lucir tripita en la playa también mola mucho, y ya este año tener al peque y poder disfrutar con él del verano es lo mejor!

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  1. Mi niña cumplió 6 meses la semana pasada y me siento muy identificada en todo lo que has dicho. Crecen demasiado deprisa.. Tengo la sensación de que ha pasado demasiado rápido y que no he tenido tiempo ni de darme cuenta de que ha nacido como quien dice jaja.

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  2. Hola!!
    Qué bonito post!! Me ha gustado mucho, porque transmites tanto!! Un sentir que tienen tantas madres. Me alegro mucho de que estéis felices y más ordenados, como bien dices. Por las tomas de lactancia materna diurna ni te preocupes, lo que cuentas es totalmente normal!! Lo importante es descansar, un abrazo!!

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