Productos que usamos (I): Pañales

Quería inaugurar nueva sección en el blog para hablaros un poco sobre las marcas y productos que usamos con Peloncete, pues siempre se agradece tener una referencia y más si eres primerizo (al menos yo siempre busco opiniones antes de comprar nada). Como el pequeñín ya tiene un añito y tenemos un recorrido probando distintas cosas, creo que es buen momento para recomendar lo que, al menos a nosotros, nos está funcionando.

No son posts patrocinados por marcas ni nada del estilo, son opiniones personales basadas en mi experiencia y mi criterio. Quizá alguno cuando lo lea pensará que no está en absoluto de acuerdo; lo cual es completamente normal porque, como ya sabemos, sobre gustos no hay nada escrito 😉

Para empezar con esta nueva sección, hoy os voy a hablar de pañales.Dodot sensitive

  • Dodot Sensitive: Fueron los que comenzamos a usar cuando nació y en sus primeros meses de vida (a lo sumo los 2 primeros). La experiencia fue inmejorable, tienen un tacto extra suave y delicado para el bebé, absorben de maravilla, se ajustan muy bien al cuerpo y no producen olor. Otra característica a destacar es la línea externa que llevan y aparece marcada cuando detecta la humedad (el bebé ha orinado) y así lo puedes visualizar sin necesidad de quitárselo. Cuando nazca el Pequeño J tengo claro que los volveré a usar.

  • Dodot activityDodot Activity: Son los que continuamos usando tras los Sensitive, y nuestros preferidos actualmente. La absorción que tienen es inigualable, el peque pasa toda la noche con ellos y nunca ha tenido un escape (aproximadamente son 10 horas con el mismo pañal), además mantienen la sequedad. Tras tantas horas, tampoco producen olor. El tacto es suave y agradable, y el ajuste es bueno (aunque me gusta más el de otra marca que os diré después). Como ya he mencionado, no he encontrado otros que los igualen. El único inconveniente es el económico, pues su precio es más elevado que el de otras marcas. Por ello, decidimos probar con otros durante el día y dejar los Dodot Activity para la noche (pues de los que hemos probado, ninguno absorbe mejor).

  • Moltex premiumMoltex Premium: Los compramos como alternativa diurna a los Dodot, pero no pasaron el periodo de prueba. El tacto y el ajuste eran buenos, pero el olor y los escapes no. Me producían olor cuando orinaba, y no absorbían lo que necesitaba. Así que esta marca, para mí, está descartada.

  • Chico dry fitChico Dry Fit: De todos los que hemos probado, sin duda son los peores. Tenía que estar pendiente de que el niño orinara porque en cuanto lo hacía lo mejor era cambiarlo sobre la marcha. No lo mantenían seco, y la absorción era pésima. El tacto tampoco me convencía del todo, pues era como más plastificado. Compré sólo una bolsita y a duras pena los usé y la acabé, nunca volveré a comprar esta marca.

  • ChelinoChelino: Han sido los últimos que hemos probado y, esta vez, nos ha salido bien. Actualmente estamos combinando los Chelino durante el día y los Dodot Activity durante la noche. El tacto es suave, aunque menos que el de Dodot, pero agradable. El ajuste es ideal, mejor que el de los otros, pues son un poco más grandes aun siendo la misma talla y a Pelón le cubren más (con los Activity el culete casi le asoma jeje). La absorción también es buena, aunque no para llevar el mismo demasiadas horas (a lo sumo unas 3 horas); hay veces que el pañal no da para más y se producen escapes, aunque nosotros lo tenemos controlado y los cambiamos a menudo. No producen olor tampoco, lo cual es otro punto a su favor. El precio es más asequible que el de los Dodot Activity, así que por ello y por lo que ya he explicado los hemos elegido para usarlos durante el día.

Pues hasta aquí puedo contaros sobre nuestra experiencia con los pañales, a día de hoy no hemos probado otras marcas. Cuando algo nos funciona y nos va bien con ello no solemos cambiar, porque estamos contentos con el producto. Por el momento seguiremos combinando Chelino y Dodot Activity.

¿Alguna otra marca que me recomendéis? ¿Pensáis como yo con respecto a estas marcas o vuestra experiencia ha sido distinta? Me gustaría conocer vuestras opiniones para saber si debo probar con algún otro que no haya mencionado 😉 

¡Gracias por leerme y feliz semana!

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Primeras vacaciones siendo tres (y medio)

Hablar ahora de las vacaciones me resulta súper lejano, parece que ocurrió hace muchos meses y en realidad no ha pasado nada de tiempo. Ya tengo tan asimilado que se acabó el verano que mi propia mente me confunde…

Estábamos un poco nerviosos y expectantes ante el hecho de irnos de vacaciones por primera vez con Peloncete, pues no sabíamos cómo se nos iba a dar la experiencia. Nosotros siempre pensamos en positivo, pero aun así no puedes evitar tener una pequeña duda.

Nuestras vacas este año han consistido en 11 días de estancia en un hotel (los tres solitos) y, posteriormente, una semana en una casa alquilada con los abuelos maternos.

Ambas experiencias han sido muy positivas y no han hecho más que confirmar que tenemos un niño que se adapta a todo de maravilla y que está bien en cualquier parte.

Al hotel íbamos a ciegas, sin referencias y sin conocerlo. Fue un completo acierto, de hecho el año que viene ya hemos decidido repetir. Es un hotel orientado básicamente a niños y familias, por lo que si vas en pareja a pasar unos días de relax no te lo recomendaría. Nuestro peque aún es pequeño para disfrutar como otros niños, pero no por ello lo ha pasado peor. Durante el día había animadores en la piscina realizando actividades distintas, y por la noche realizaban espectáculos orientados al disfrute infantil (y después también había actuaciones para los mayores, pero los niños siempre estaban bailando por allí jeje). Tiene varias piscinas, entre ellas unas dedicadas exclusivamente a los niños que deben ser el paraíso infantil (desde mis recuerdos de niña, pienso en estar ahí y sé que habría alucinado). Os dejo una foto para que me entendáis:

pisicna 1

pisicna 2

Sólo habíamos contratado media pensión, así que los almuerzos los hacíamos allí en el buffet. En esos días Pelón ha avanzado muchísimo en cuanto a comer y probar cosas nuevas, teníamos tantos alimentos a mano que le dábamos a probar todo lo que nos parecía. Primero comía la verdura triturada (con carne o pescado, o verdura sola dependiendo del día) y después le dábamos otros alimentos. Lo sentábamos en la trona a nuestra altura y hacíamos un almuerzo común. En el buffet ofrecían también potitos de la marca Hero, pero nosotros llevábamos los nuestros caseros preparados. Había microondas por todas partes y muchas tronas disponibles, de nuevo todo adaptado para la mayor comodidad de los niños. La experiencia con el almuerzo ha sido muy buena, y gracias a ello en esos pocos días le hemos apreciado muchos avances.

La peor parte se la llevaba la cena, pues teníamos que salir todas las noches a cenar fuera y el pequeño no está acostumbrado. Tiene la rutina nocturna muy asimilada, y para él lo habitual es acostarse temprano y dormir después de cenar; así que le costaba entender que después de la cena nos íbamos a la calle, porque tenía sueño y quería dormirse. Con las distracciones de la calle dormirse en el carro es casi imposible, y a nosotros nos pone un poco nerviosos ver que está cansado y no consigue relajarse. Con los días lo fuimos controlando mejor, pero la verdad es que le sigue costando salir por las noches (él lo que quiere es estar en su casa dormido).

Y hablando de dormir, por las noches en el hotel continuó durmiendo en su cuna y sin problemas. Lo cual es sorprendente porque las ventanas de nuestra habitación daban al recinto donde se realizaban los espectáculos nocturnos, y ni con las ventanas cerradas se disimulaba el tremendo ruido (ese es el único punto negativo para el hotel, el próximo año pediremos habitación en otra zona). Eso sí, a las 12 paraba el espectáculo pero él ya estaba dormido antes. Algunas noches las hacía casi enteras en la cuna y otras se venía a nuestra cama antes, igual que ocurre en casa que a día de hoy aún no duerme toda la noche en la cuna solo.

Durante el día intentábamos respetar horarios y siestas, y nos ha ido realmente bien. La mañana la pasábamos en la playa (le encanta estar en la arena, es verla y empezar a quejarse para que lo deje en el suelo), después de comer nos íbamos a la habitación a dormir la siesta (los tres acabábamos rendidos de la mañana de playa) y al despertar nos bajábamos a la piscina. Tengo un recuerdo muy especial y entrañable de estas primeras vacaciones, y me dio muchísima pena que llegaran a su fin. Las hemos disfrutado al máximo, y para nuestro chiquitín han sido días inmejorables.

Dos semanas después nos fuimos a una casita con mis padres y mi hermano, también en zona de playa. Esta vez nos lo planteamos de forma distinta porque estar en una casa no es como un hotel, pero igualmente intentamos llevar las mismas rutinas que con la estancia anterior. No me voy a extender mucho por no repetirme más, sólo decir que de nuevo Pelón se comportó de maravilla y que ha disfrutado de la playa hasta cansarse. Aquí “la carga” la teníamos más repartida así que el papi y yo también pudimos disfrutar de algún momento de soledad como pareja jejeje.

Para la playa llevábamos preparado de todo, y al final lo único que hemos usado ha sido el carro y la sombrilla (nos llevábamos el carro para que echara la siesta mañanera ahí, me parece más cómo para él que la toalla). Hasta me atrevería a decir que los juguetes le sobraban, porque él prefería las conchas que se iba encontrando por el camino. Me ponía nerviosa pensar en todo lo que necesitaba preparar para ir a la playa con él, y después de dos días la situación estaba más que controlada e íbamos con lo justo (ni la piscina, ni el refugio solar para bebés, ni nada de extras). Definitivamente, menos es más 😉

Y como todo lo bueno se acaba, ya hemos vuelto a la rutina y estamos preparados para la nueva aventura: el comienzo de la guarde. Aunque siga haciendo buen tiempo y calor nosotros ya nos hemos despedido de la playita hasta el próximo año (que seremos cuatro!), ahora estamos intentando centrarnos de nuevo y preparándonos para dar comienzo a la nueva etapa.

Lo que está claro es que no hay color entre las vacaciones con niños y las vacaciones “libres”. Con el niño no paras a tomar el sol, ni leer, ni siquiera tomarte un refresco sentada en la toalla. Acabas el día exhausta de tanta actividad, pero compensa tantísimo verlos disfrutar de esa manera… nuestras caras siempre tenían dibujada una sonrisa, de verlo reír de felicidad o ver su carita de concentración examinando una simple concha. Han sido las mejores vacaciones de mi vida, descubrir de nuevo el mundo con sus ojitos… no tiene precio.

¿Y vuestras vacaciones con los peques? ¿Os lo han puesto fácil o se han resistido un poco más? Espero que hayáis podido disfrutar también, y si aún seguís por ahí no presumáis mucho que da un poquito de rabia ;P

¡Un abrazo y feliz lunes!

Llegamos a las 20 semanas

¡Muy buenas a todos! Ya estoy de vuelta por aquí, la verdad es que estaba deseando contaros las últimas novedades y poneros un poquito al día. Son muchas las experiencias vividas en este verano, pero como la más reciente es la relacionada con el embarazo (pues ayer fue la eco morfológica) empezaré por ahí 😉

Como ya sabréis los que habéis pasado por esto, y para los que no lo hayáis vivido os cuento un poco, la famosa “ecografía morfológica de las 20 semanas” tiene tanta relevancia porque a través de ella se valora si existen malformaciones fetales y si el bebé se está desarrollando con normalidad. Debido a que el bebé ya está casi formado, es el momento ideal para hacer un estudio más minucioso del sistema nervioso central, el aparato circulatorio y digestivo. Es una prueba que impone un poco, pues aunque anteriormente no se haya apreciado nada alarmante se puede detectar en este momento.

Afortunadamente, nuestro garbancito está perfecto y todo en su mini cuerpo le funciona como es debido. Ya conocimos el sexo en una ecografía que nos hicimos por el privado en la semana 15, pero en esta de nuevo nos lo confirmaron:

¡ES UN NIÑO!

Pues sí, ¡otro machote para la casa! Algo en mi interior ya me lo decía desde el principio, aunque todo el mundo se empeñaba en decir que era una niña. Y cuando digo todo el mundo, me refiero a todos. Familia, amigos e incluso marido (está deseando tener una nena que le mime, o eso cree él…). Cuando fuimos a la ecografía con 15 semanas sólo teníamos pensado un nombre, y era para chico. Así que en cuanto nos lo confirmaron nuestro pequeñín ya tenía su “identidad”. Por el momento lo llamaré Pequeño J hasta que lo conozca en persona y pueda asignarle algún nombre cariñoso en función de sus peculiaridades 😉

Como ya os adelanté por instagram, viene grandote. En el momento de la ecografía me encontraba exactamente de 20+4 semanas, os resumo un poco sus medidas para que me entendáis:

PARÁMETRO

MEDIDA DE PEQUEÑO J

MEDIA PARA 20 SEMANAS

CORRESPONDENCIA EN SEMANAS

Peso fetal

430 gr

331 gr

22 – 23

Diámetro biparietal (DBP)

49,9 mm

48,3 mm

21+1

Perímetro abdominal

165,3 mm

158,7 mm

21+4

Longitud del fémur

36,7 mm

32,7 mm

21+5

Fuente: http://top.elembarazo.net/percentiles-fetales.html

 

No soy yo precisamente de mirar mucho los números y, menos aún, fiarme de ellos. Está claro que son medidas orientativas, que cada bebé es distinto y no todos tienen el mismo ritmo de desarrollo. Con Peloncete me pasó que me “asustaron” un poco con el peso, y cuando nació no fue nada fuera de lo normal (3,456 kg). Sin embargo, por las ecografías sí sospechábamos que sería un bebé grandecito pues siempre medía más de lo que le correspondía (especialmente la longitud del fémur, como le está pasando a su hermano); y efectivamente midió 52 centímetros al nacer.

Lo importante, sin lugar a dudas, es que todo esté funcionando bien y así es. Desde la semana 16 puedo confirmar que siento sus movimientos, aunque se han intensificado hace unas dos semanas aproximadamente. Al principio eran muy leves, tanto que si eres primeriza ni los sabes distinguir, y dudaba un poco de si era él o no pero con los días supe que no podía deberse a otra cosa. Ahora son movimientos muy claros y durante todo el día. Se mueve muchísimo, con Peloncete también recuerdo mucha actividad pero no sé si hasta el punto del Pequeño J. Cuando me hice la ecografía a las 15 semanas ya me lo advirtió la ginecóloga, me dijo que para ser tan pequeño era muy activo. Para mí supone una tranquilidad inmensa, sentirlo y saber que se encuentra bien. Hasta lo ha podido sentir también el papi, pues poniendo la mano en la barriguita ya se nota perfectamente. De hecho, mientras escribo esto no para de dar golpecitos. Va a ser un juguetón este pequeñín.

En cuanto a mí, no tengo mucho que destacar porque me encuentro de maravilla. El verano está siendo muy llevadero pues lo comparo con el anterior y no hay color (como ya sabéis Peloncete nació el 17 de agosto así que sufrí todo el calor con la gran barrigota). Con un loquillo por casa que absorbe todo mi tiempo y atenciones no puedo centrarme mucho en pensar en el nuevo miembro, y las semanas pasan volando sin ser consciente. Muchas veces tengo que mirar el móvil para saber de cuánto tiempo estoy, porque ni eso soy capaz de memorizar. Por suerte pelón está en una fase de sueño buenísima, y suele dormir 3 horas de siesta cada tarde (basta que lo diga en voz alta y se estropee). Yo lo acompaño, y sí, duermo también 3 horas. Muchas veces me he despertado gracias al despertador o porque alguien nos ha dado el toque, parece que la fase de sueño y cansancio no se me pasará en todo el embarazo. La verdad es que el tiempo que estoy activa agoto todas mis energías, y en algún momento tengo que reponer jeje! Aprovecho que después sé que no voy a poder y me acordaré de estos días…

De nuevo estoy viviendo las ganas continuas de chocolate y dulce a todas horas, y con las vacaciones me he descontrolado un poco y he abusado en varias ocasiones. Eso es lo que peor llevo, el cuerpo me lo pide desesperadamente y me convierto en una yonki del dulce. Intento controlar, no quiero que se me vaya de las manos como me pasó con el embarazo anterior, pero es muy difícil la verdad. Aun así estoy cogiendo menos peso y llevo una vida más sana y activa, así que espero continuar con este ritmo y, aunque con algún capricho esporádico, poder mantenerme.

Y por ahora creo que voy a parar de contar cosas porque me está quedando un post más largo de lo que pretendía, tengo que ordenar un poco mi cabeza y centrarme en publicar con periodicidad (me gusta tenerlo todo organizado y hacer las cosas “bien”, así vivo más tranquila). Quiero retomar el ritmo del blog y hacer algunos cambios, a ver si la mente me lo permite y puedo. Y digo si la mente me lo permite porque el embarazo me ha anulado las pocas neuronas que me quedaban, y el despiste que arrastro es importante. Algún día volveré a ser una persona normal, pero ahora no puedo hacer mucho para evitarlo…

Gracias de corazón por seguir aquí y leer mis historias que poco interés tienen, sois maravillosos. ¡Un abrazo a todos! 

 

Tu primer año

Hace un año pude abrazarte por primera vez, calmar tu llanto sobre mi pecho y empezar a descubrirte. Esa sensación única intentaré recordarla para siempre, pues no he vivido momento más especial hasta hoy.

Verte crecer y aprender está siendo maravilloso y muy gratificante, ver que estás tan sano y grandote, observar tus movimientos torpes intentando caminar solo, conocer tus expresiones y gestos ante las cosas. Mirarte mientras duermes es uno de mis mayores placeres, me transmites tanta paz y tanto amor… Tu sonrisa, con los 4 dientes arriba y 3 abajo, que me derrite y me inunda de felicidad. Tus manotas grandes, que me acarician cuando tienes sueño y me buscan la cara en la oscuridad.

Aún no hablas, es muy pronto, pero no lo necesitas para expresar lo que sientes y quieres. Verte gatear por el suelo y venir hacia mí, agarrarte a mis piernas y subir para echarme los brazos. En todas estas pequeñas cosas cotidianas se encuentra nuestra alegría, en cada pequeño avance o cada mirada que me das y que me llega al alma. El sentimiento más puro y profundo que jamás podré sentir, es ese que me tú me creas.

Hace un año que naciste, y contigo volví a nacer yo. Mi yo más básico y animal, ese que desconocía. Mi vida ha cambiado tanto desde entonces, pero ha cambiado tanto para bien… ¿Cómo podía vivir sin ti antes? ¿Cómo estaba de vacía y no era consciente?

A la vez me asalta la tristeza y melancolía, pues veo que ya hace tiempo que dejaste de ser mi bebé y que creces a pasos agigantados. Me habría gustado saborearte más, y no será porque no lo he intentado y no me conciencié de plasmar en mi memoria cada momento contigo. Pero el tiempo es hábil y sabe correr sin que nos demos cuenta, para un día descubrir que ya no cabes en el cambiador y que las toallas se te han quedado también pequeñas…

Ha sido el mejor año de mi vida, y no precisamente el más fácil. He experimentado miedos que nunca había sentido antes, y preocupaciones que tampoco imaginaba. Pero me has aportado tanto, tanto, tanto. Me has enseñado tanto también. Hemos amado y reído tanto gracias a ti, mi pequeño. Tú de poco te vas a dar cuenta, pero hoy intentaremos hacerte el día un poco más especial. Hoy te diremos algunas veces más de lo habitual lo mucho que te queremos y lo buenísimo y guapo que eres. Hoy te llevarás más besos extra. Hoy te miro y lo revivo todo, te recuerdo tan pequeño y frágil, echado encima de mí y dormido. Oliendo a vida, respirando. Hoy es el día más especial del año, hoy de nuevo nos inundarás de felicidad y nos darás lo mejor: tú.

La vida es mucho mejor ahora que te tenemos, no necesitamos más. A por el segundo año, y si es un poco más despacito mejor…

¡Seguimos de vacaciones!

Llevo tanto sin pasar por aquí que siento una pena terrible por tenerlo medio abandonado, y no es por falta de ganas o cosas que contar, más bien por falta de tiempo. Siento haber desaparecido sin avisar, lo conté por instagram pero no lo dije por aquí. Me he tomado unas vacaciones que creo que se alargarán hasta septiembre o finales de agosto, el verano se está pasando volando y quiero disfrutarlo al máximo con la familia. Está siendo un verano súper especial, pues estamos viviendo experiencias preciosas con nuestro Peloncete y con mi segundo embarazo. Os pondré al día y os lo contaré todo a la vuelta, espero que no me abandonéis por mi dejadez jeje! A ratos os leo y os sigo, aunque yo no pase mucho por aquí sé que algunos seguís al pie del cañón y no quiero perderme nada.

Un abrazo enorme y espero que disfrutéis del verano tanto como lo estoy haciendo yo. 

¡Nos leemos a la vuelta!