¿Estamos preparados para lo que viene?

A dos semanas de entrar en el tercer trimestre de este segundo embarazo, hay días en los que no puedo evitar que me asalten las dudas e inseguridades. Me digo continuamente a mí misma que va a ser difícil, que los primeros meses serán muy duros, y que tenemos que estar preparados. Preparados como padres y como pareja, porque no nos engañemos, la pareja se resiente y mucho. Cuando el cansancio y las dificultades diarias hacen mella es difícil, al menos para mí, no pagarlo con la persona que tienes al lado. Además, es muy complicado sacar tiempo y energía para dedicarle a esa persona la atención que también se merece.

Recuerdo los primeros 3 meses con Pelón como si hubieran sido fugaces, no hacía mucho más que estar pegada a él y darle el pecho. Aun así era un bebé muy poco demandante y que dormía bien (y nunca lloraba)… por ello no quiero imaginar lo que debe ser tener un bebé más demandante, más llorón y menos dormilón. No sé cómo va a ser Pequeño J, pero tengo claro que de nuevo tendremos que pasar mucho tiempo el uno junto al otro. Y es algo maravilloso, que sólo se vive en esos primeros mesecitos cuando son tan pequeños y necesitan sólo a su mamá; pero a la vez es agotador.

Mi situación será la siguiente: un nuevo bebé que nace en pleno invierno, finales de diciembre o principios de enero (si cumple con las semanas correspondientes, que espero que sí); un “hermano mayor” de 17 meses que aún no comprende y que necesita a sus papis para todo, que no sé hasta qué punto será consciente y podrá sentir celos (eso da para otro post); dos perritas muy cariñosas y demandantes que necesitan salir y jugar, y que ensucian a diario; y una casa que no se va a limpiar sola, además de las típicas necesidades diarias (comprar comida, cocinar, lavar ropa, planchar). Me da pánico pensarlo.

Cuando nació Peloncete tuve mucha suerte, pues fue en verano y el papi había cogido su mes de vacaciones más el permiso de paternidad. Eso sumado a algunos cambios de turno que pudo hacer, supuso un total de 2 meses en casa. Es cierto que éramos primerizos y que todo era nuevo para nosotros, ni qué decir tiene que cualquier tontería era un mundo. Pero ahora la situación cambia, pues las vacaciones hasta verano no queremos que las coja (para poder hacer una escapada en condiciones) y sólo va a disfrutar del permiso de paternidad. A lo sumo lo tendré en casa 15 días, quizá alguno más si puede cambiar algún turno pero no es algo seguro. ¿Seré capaz, después de 15 días de dar a luz, de apañármelas yo sola con toda la plebe? Llevar a Pelón a la guarde y atenderlo, dedicarme a Pequeño J, llevar la casa (no al ritmo de siempre, pero al menos un mínimo) y poder sacar un poco de tiempo para mis perritas…

Supongo que sí, que a todo nos adaptamos y que me las apañaré y conseguiré manejar la situación. Pero sé que no va a ser coser y cantar, que me costará sudores y más de una lagrimilla. Que me veré sola, a pesar de tener una familia entregada y algunas amigas que sé que se ofrecerán a ayudarme, pero la soledad de la maternidad se lleva dentro. Ahora pienso que nuestra vida está muy estabilizada ya, que vivimos cómodamente y nos hemos adaptado 100% a lo que es tener un bebé y sus necesidades. Ahora que todo está en orden, que nos podemos dedicar tiempo como pareja, que nuestro niño es más independiente, y que las rutinas nos permiten mucha tranquilidad… ahora de nuevo vamos a volver al caos y la locura. Aunque sarna con gusto… 

Volver a ser mamá, con todo lo que implica. El parto, la lactancia, las noches en vela, el desajuste hormonal y la recuperación. Nada de ello me quita las ganas y la ilusión, y en cada movimiento de este nuevo miembro veo cada vez más cerca nuestra cita a ciegas. Aún no he preparado nada para su llegada, estoy esperando un poco a que se acerque más la fecha. Tener otro hermanito tan pequeño es lo que tiene, necesita mucho de nosotros aún. Supongo que más de una vez escribiré para desahogarme y buscar comprensión por aquí, pues en mi entorno no tengo a mamis aún (por más lata que doy a mis amigas para que se animen no hay manera jajaja). Gracias al blog me siento acompañada y comprendida, y siempre ayuda la opinión de otras mamis.

Así que en días como hoy en los que me pongo tonta y me entra el “canguelis” opto por no pensar y evadirme. Los problemas vendrán y habrá que enfrentarlos, y de poco sirve anticiparse a ellos y sufrir por adelantado. Es necesario tener una mentalidad positiva y decirnos a nosotros mismos que sí, que indudablemente sabremos hacerlo. Y que quizá no estemos preparados para lo que viene, pero seguro que lo superamos. Tengo a mi lado al mejor marido y padre que podría desear, juntos pocas cosas pueden salir mal. A cabezotas e insistentes no nos gana nadie, así que allá vamos. Preparados para lo que venga.

Anuncios

14 thoughts on “¿Estamos preparados para lo que viene?

  1. Será duro pero ya verás que vas a poder. Y si la casa tiene que quedar por un tiempo en segundo plano, pues que quede…. si no cuando vayan las visitas les das las balletas y que limpien un poco, jejeje… Mi casa es un caos pero limpio cuando puedo, trabajo, Pitufin y demás menesteres me retrasan, pero es lo que toca. Un beso enorme guapa!!!

    Le gusta a 1 persona

    1. Esa es la filosofía que debemos llevar, la casa es lo último y lo menos importante! Y las visitas, que suelen ser contraproducentes, intentaremos controlarlas 😉 lo importante es estar lo más tranquilos posible y agobiarnos poco… Gracias por tus palabras guapa, un abrazo muy grande!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s