Ropa y embarazo: mi eterna lucha

Cada día cuando abro el armario me ocurre lo mismo: me quedo ahí de pie, mirando como un pasmarote pensando qué me puedo poner para verme bien y estar cómoda. Ya en la semana 34, casi nada de mi ropa “normal” me sirve y tengo que recurrir a las pocas prendas premamá que tengo. Así que visto casi siempre igual, y no veo el momento de volver a usar de nuevo mi ropa…

Para mí vestir “bien” y estar embarazada se me hace complicado, y más llegado a ese punto del embarazo en el que tenemos la barriguita prominente. He vivido dos experiencias opuestas, pues mientras un hijo nació en agosto el segundo lo espero para enero; y puedo decir que influye considerablemente en la ropa y la facilidad a la hora de vestir. En verano puedes apañarte con cualquier vestidito ancho que ya tuvieras, pero en invierno hasta el abrigo puede ser un problema.

Me indigna profundamente que la ropa premamá sea tan cara, yo no sé vosotras pero a mí me parece excesivo gastarme 39,90€ en un pantalón (esto en el mejor de los casos, en H&M por ejemplo). No suelo vestir de marca, me gusta ir mona y vestir bien pero también me gusta economizar en mis prendas. En mi estado natural (sin estar embarazada) suelo comprar la ropa en outlets, o en tiendas normalitas en las que los precios son asequibles (sfera, lefties, zara). Así que acostumbrada a no gastarme más de 20€ en un pantalón, los precios de la ropa premamá me parecen muy exagerados. Por ello, compro lo mínimo y necesario e intento apañarme con mi ropa normal.

Desde mi experiencia, es imprescindible tener al menos un par de pantalones premamá (unos vaqueros y unos negros, por ejemplo) y otro par de leggins también premamá (llega un momento en el que es lo más cómodo). Yo tengo más, pues en el embarazo anterior me compré algunos y en este también (aunque menos). Supongo que habrá chicas que sobrevivan perfectamente sin tener  estas prendas adaptadas, a mí desde luego se me hace mucho más cómodo vestir pantalones premamá que los normales. Aún hay alguno normal que me entra y que puedo cerrar (milagrosamente, por debajo de la barriga), pero la verdad es que cuando me siento me molesta bastante el botón porque se me clava, por lo que evito ponérmelos.

En cuanto a partes de arriba, también tengo un par de camisetas de premamá pero el resto es mi ropa de siempre. Son mucho más cómodas porque son más largas, tapan la barriguita al completo y se adaptan a la perfección a las curvas. Además, estéticamente quedan mejor. He podido aprovechar más de mi ropa porque la mayoría son prendas sueltas, por lo que se adaptan bien al bulto; pero las prendas que tengo estrechas no me suelen valer porque se acortan demasiado y dejan la mitad de la barriga asomando. A no ser que sean especialmente largas, no puedo aprovecharlas en la recta final del embarazo.

También tengo algún vestido premamá y alguna blusa, es lo más cómodo y práctico como ya he dicho. Imprescindible no, pero si algún día quieres verte mona y poder ponerte algo fuera de lo cotidiano pues se agradece tener un vestidito o una camisa más arreglada que se ajuste bien al bultito y te haga sentir más guapa.

Uno de mis mayores problemas, especialmente al final del embarazo debido al dolor de costillas y de espalda que padezco todo el tiempo, son los sujetadores. Se me hace insoportable llevarlos puestos, me aprietan mucho la espalda y me incomodan en la parte de abajo del pecho. He probado a comprar tallas más grandes, lo cual no me sirve porque la copa se queda sin rellenar y no hace el pecho bonito; he probado a usar sujetadores de lactancia, cosa que tampoco me seduce porque suelen ser más anchos y eso significa más presión… lo que mejor me va son los sujetadores deportivos, y si son elásticos y sin broche mejor que mejor. Aun así, estoy deseando llegar a casa para deshacerme del que lleve puesto. Pero dentro de lo malo, es lo más llevadero.

Las braguitas también son importantes, al menos en mi caso. En mi primer embarazo me hice con un arsenal de bragas XXL para ir bien cómoda y no sentir presión por ninguna parte. Me sentía vieja total, porque además de grandes eran muy altas y aquello quitado parecía las braguitas de mi abuela (estéticamente horribles, pero muy cómodas). Está claro que los casi 30 kg de peso que engordé no me dejaron muchas opciones, y me vi obligada a usar eso por anteponer mi comodidad a la estética. En este segundo embarazo, en el que estoy bastante más controlada en cuanto al aumento de peso y físicamente mejor, he optado por las braguitas de encajes. Aprovechando un día que estuve en Primark (me pilla a más de una hora de casa), me compré varios paquetes de braguitas con el filito de arriba de encaje elástico (por lo que no aprietan), de talle bajo y muy monas. Me vienen genial porque por más que la barriga engorde y abulte, el encaje estira mucho y deja espacio para lo que haga falta. No aprietan por ninguna parte, y son comodísimas. Al menos no parezco la vieja de antaño, y me sigo sintiendo un poco más femenina. Que también es necesario.

Aun así, cada día mi lucha es la misma: abrir el ropero y quebrarme la cabeza para ver qué me pongo que haga parecer que no siempre llevo la misma ropa. Son pocas prendas las que puedo usar actualmente, y las voy intercalando de manera que parezcan más de las que son. Ya a estas alturas no quiero comprarme nada más porque creo que no lo voy a aprovechar lo suficiente, pero me las veo y me las deseo para vestir cómoda y mona a la vez. Por lo menos a día de hoy, puedo seguir usando mis zapatos de siempre lo cual es un punto a favor (en el embarazo de Pelón tenía los pies tan hinchados que tuve que comprarme chanclas de un número más y no podía usar otra cosa). Es más, hoy me he puesto unas botas del año pasado que son por las rodillas ¡y me han cerrado perfectamente! Lo que quiere decir que la pierna sigue igual y no ha engordado, y para mí esto es un subidón enorme (la autoestima tampoco me acompaña llegados a este punto).

Así que, resumiendo, mi consejo es tener algunas prendas básicas de premamá. Porque son más cómodas, y porque te harán verte mejor. La ropa normal por más que queramos no sienta igual de bien. Si no engordas apenas supongo que sí podrás utilizar tu ropa de siempre bastante, y si solías usar cosas anchitas y largas también lo tendrás más fácil a la hora de seguir poniéndote estas prendas. Tampoco hay que volverse loca comprando ropa premamá, porque sólo es una etapa y como ya he dicho es más cara de lo habitual y después del embarazo no vas a volver a ponértela (a no ser que vuelvas a embarazarte, claro está).

Y vosotras, ¿qué habéis hecho en vuestros embarazos? ¿os pasaba como a mí, que no sabíais ya que inventar para vestir y veros bien? ¿sois de aprovechar la ropa de siempre o compráis ropa premamá? Si tenéis consejitos no dudéis en dejármelos que siempre se agradecen 😉

Un fuerte abrazo y feliz martes.

 

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Llegada del bebé: preparando las cositas para Pequeño J

Sí, ¡por fin! Estaba deseando empezar con los preparativos de mi pequeñín, porque antes me ha sido completamente imposible. Yo, previsora hasta la médula y organizada de nacimiento, con Peloncete lo tenía todo listo con mucho tiempo de antelación y ahora me sentía súper dejada viendo que pasaba el tiempo y no había preparado ni un simple pijamita.

Os cuento las cositas que tenemos y de paso hago una pequeña lista de lo que yo creo que se necesita preparar para la llegada de un bebé:

ROPA

Ya tengo toda la ropa que creo que Pequeño J va a necesitar sacada, comprada y lavada. Me queda planchar lo necesario y colocarlo todo en el armario, junto con las cosas de su hermano “mayor”. En su día Marido y yo fuimos previsores y compramos un armario grande, por tener espacio de sobra y que no nos limitara y actualmente nos viene de perlas porque los niños compartirán habitación (sí, tenemos otra habitación más pero por el momento queremos que estén juntos).

Me hace una ilusión tremenda ponerme a organizar su ropero y guardar todas las cositas de ambos, cada uno con su espacio. Las fechas de nacimiento de los peques no pueden ser más dispares (Peloncete en agosto y Pequeño J se prevé para enero), así que pensé que no podría aprovechar mucha ropa de su hermano. Para mi sorpresa, cuando saqué todo lo que tenía guardado he comprobado que tengo muchos bodies y pijamas que nos vienen de perlas. Como madre primeriza me volví loca comprando cosas “por si acaso”, no conté con que el bebé no necesitaría apenas ropa con el calorazo de agosto y compré hasta bodies y pijamas de manga larga. La mayoría los guardé sin estrenar, pero ahora sí me van a servir.

He tenido que comprar poco para Pequeño J, algún abriguito y ropa un poco más calentita pero he intentado ser realista. Los primeros meses crecen que da miedo, a veces entre que lavas una prenda y se la vuelves a poner ya no le queda bien. Además, considerando la fecha en la que nacerá no creo que salgamos demasiado a la calle. Por lo que me he provisto de muchos pijamas y bodies (por aquello de los escapes y regurgitaciones) y de algunos conjuntos cómodos y calentitos para las pocas salidas que hagamos. Ya iré enseñando fotos cuando lo tenga todo colocado 😉

PAÑALES

Otra compra necesaria han sido los pañales, obviamente. He vuelto a comprar los Dodot Sensitive, pues fueron los que usé con Pelón los primeros meses y la experiencia fue estupenda (como ya os conté aquí). Aprovechando un 3×2 en el supermercado, compré un paquete de la talla 1 (de 2 a 5kg) y otros dos paquetes más de la talla 2 (de 3 a 6 kg). Creo que con eso tendré para el primer mes y parte del segundo, así que por ahora me despreocupo hasta nueva orden.

UTENSILIOS DE BAÑO

Aquí no he necesitado comprar casi nada, pues puedo aprovechar todo lo de su hermano afortunadamente. Tengo 6 toallas de tamaño pequeño que están nuevas, que además Pelón ya no usa porque las necesita más grandes. En cuanto al gel, crema hidratante, toallitas, crema para el culete y colonia usará los mismos productos que usa su hermano (como siempre digo, no me gusta abusar de estas cosas y cuanto más pequeños menos productos le echo). Con los peines y los utensilios varios ocurre igual. Lo único que necesitamos comprar es una bañera, pues la que tenemos se rompió y no nos ha vuelto a hacer falta (hace mucho que Peloncete se ducha con nosotros). Todo lo demás es reutilizable.

ALIMENTACIÓN

Tengo muy claro que vamos a apostar por la lactancia materna exclusiva, espero no tener que meter el “apoyo” como me ocurrió con Pelón debido a la ictericia fisiológica (ahora vengo de vuelta, y lo evitaría a toda costa). Lo único que necesito es mi cojín de lactancia, que ya lo tengo también de la vez anterior, y discos absorbentes para los posibles escapes (ya he comprado un paquete, de la marca Suavinex pues son los que usé antes y me gustaron). También he comprado algunos chupetes, para que los tenga nuevos y no tenga que usar los de su hermano. Siempre nos ha ido bien con el chupe y no los ha necesitado mucho, más que nada para relajarse o dormir. Por eso me he provisto de alguno, para utilizarlo en caso de necesidad y tenerlo a mano.

EXTRAS NECESARIOS

Para mí, una de las cosas más usadas y que necesitamos tener en exceso son las gasas (muselinas, arrullos, tienen mil nombres). De varios tamaños además, pero especialmente las pequeñas. Tenía bastantes, pues las sigo usando, pero aun así he comprado tres más porque me parece que nunca es suficiente. Es algo que continuamente se está lavando y por eso se necesita disponer de reservas en cantidad.

He comprado un saco para el capazo, pues como “el mayor” nació en verano no me hizo falta en su momento. Ahora me parece imprescindible de cara a los meses de invierno que nos pillarán de lleno, así que ha sido una compra que no he podido evitar. Me estoy pensando si comprar otro para el grupo 0, pero aún no me he decidido. En el coche ponemos calefacción, sería simplemente para el trayecto del coche al lugar donde vayamos (si es un trayecto corto, si es para coger el carro iría en el capazo), por eso no sé si merece la pena o si simplemente bastaría echarle una mantita.

Las mantas también son muy útiles y es bueno tener varias, de distintos tamaños y distintas telas y grosores. Tengo unas 5 distintas de Peloncete (muchas regaladas), pero he comprado dos más porque ahora son dos los que necesitarán mantas (Pelón las seguirá usando). Aun así sigo teniendo mis dudas de si necesitaré alguna más, pero es algo que prefiero ir viendo conforme surja.

Lo más gordo del gasto de cara a la llegada de un bebé ya está hecho, que es la habitación (con todos sus enseres) y el carro.  Lo único que quiero comprar es un trasportín para acoplarlo al carro, que espero que nos funcione bien. También tengo pendiente comprar un fular elástico, para portear al peque desde que nazca y así manejarme bien con los dos cuando esté sola (tenemos la mochila manduca, que estamos encantados con ella, pero creo recordar que se usa a partir de los 3 meses). Ya he decidido cuál me voy a comprar, pues lo veo muy sencillo de usar y práctico ya que es más bien un híbrido entre fular y mochila (es éste). Os contaré cuando lo use la experiencia de ambos, tanto de trasportín como de fular.

Y por ahora creo que nada más, puede que me deje cosas en el tintero pero mi mente últimamente va a ralentí y me cuesta memorizar y retener (cosas de embarazadas). Me quedan cuatro cosillas para tenerlo todo listo y no veo el momento de terminar, necesito tener esa tranquilidad interna de saber que el bebé puede llegar en cualquier momento porque está todo preparado (aunque siendo realistas, podría llegar igualmente y vivir genial sin muchas de estas cosas). Lo próximo será preparar la maleta del hospital, para lo que aún me quedan algunas semanas (no quiero adelantarme tanto). El momento se acerca, pero aún hay que ser pacientes.

¿Creéis que hay algo que necesite y no haya mencionado? ¿Alguna recomendación en concreto? Os agradezco muchísimo vuestros comentarios y opiniones, siempre me salvan de muchas dudas y me hacen pensar en cosas que no había previsto.

Feliz semana a todos, un abrazo.

 

 

Ropa económica para bebés

¡Buenos días amigos! Para comenzar el lunes “economizando” quería contaros cómo lo hago para comprarle ropita a Peloncete y ahorrar en cada compra.

En este tema hay multitud de opiniones y gustos, empezando por el estilo de ropa que quieras ponerle a tu bebé y terminado por si eres de los que les gusta comprar prendas de marca o te conformas con cositas más asequibles. En mi caso también se da un poco de todo, pues para la ropa en general no suelo gastar grandes cantidades (me parece un gasto innecesario pues se le queda grande enseguida) pero para algunas prendas en concreto sí prefiero gastar un poco más (abrigos, zapatos) ¡todo depende!

Por lo general, como ya os cuento, no me gusta derrochar demasiado con la ropa del día a día. No he sido tampoco muy clásica vistiendo al peque, desde que nació he buscado lo cómodo para él y un estilo más actual (y en este sentido es fácil encontrar ropa más barata). No os penséis tampoco que lo visto de adulto, por así decirlo, pero no he tirado por los peleles o ropa de bebé como tal. También es cierto que Pelón nació en pleno verano y que no usó demasiada ropa, y conforme ha ido creciendo siempre he buscado lo cómodo. Me hace gracia verlos con camisa y vaqueros, pero no es algo que vea práctico para ellos siendo tan pequeños (al menos de meses). Actualmente lo que más usa es el chándal y las camisetas (sobre todo para la guardería, no se pone otra cosa). Y cuando salimos sí le pongo algún pantalón más arregladito combinado con un polo, pero nunca demasiado galante. Es un niño y tiene que jugar y ensuciarse, y para ello es imprescindible la comodidad.

Mi tienda favorita por excelencia es Kiabi, pues teniendo la tarjeta de fidelidad te ofrecen la opción de abrir la “cuenta bebé” (la cual tiene sus ventajas). Hacerte la tarjeta de fidelidad es súper sencillo, como en cualquier tienda, rellenas el formulario de información y sobre la marcha la activan. La cuenta bebé la puedes abrir ya estando embarazada, el dependiente le pondrá una pegatina a tu tarjeta de fidelidad de un biberón y ellos activan la cuenta en su base de datos. A partir de aquí, todo lo que compres en las secciones de premamá o en ropa de bebé de 0-18 meses se irá acumulando y (ahora viene lo mejor) cuando tu bebé cumpla 1 año contarás con una cantidad disponible para gastar en tienda. Esta cantidad será el 10% de todo lo que hayas gastado hasta ese momento, debes canjearlo por un cheque que te dan antes de que el bebé cumpla 13 meses; y podrás gastarlo cómo quieras (de una vez, o en varias) en los siguientes 3 meses de hacer efectivo el cheque en toda la ropa de 0 a 3 años.

Además, simplemente con tener la tarjeta fidelidad vas acumulando puntos en cada compra que se convierten en dinero que podrás descontar en compras posteriores. Yo solía comprar cada mes o cada dos meses (sobre todo al principio, después la ropa le ha ido durando un poco más) y en cada compra empleaba el descuento de la compra anterior (a veces 10€, otras 20€, incluso 30€). La última vez que fui, de cara a comprarle la ropa de otoño, ya pude canjear mi cheque bebé. El descuento total ascendió a 55€, por lo que al final gasté menos de 100€ en llenar su armario con la nueva ropa de esta temporada. La ropa de esta tienda es barata, y la calidad es bastante aceptable (en relación con el precio). Las camisetas de manga corta (por poner un ejemplo), con dibujos y de muchos tipos, te las puedes llevar desde 2€. Él lleva usándolas desde primavera, y todavía se las pone porque aquí sigue haciendo calor (en su día le compré la ropa grande, la está amortizando bien). Siguen intactas, no han cedido ni han perdido color (y no será porque no las lavo, además uso quitamanchas en cada colada porque las pone que dan pena). Para mí el resultado es muy bueno y recomendable 100%.

De modo que en esta tienda suelo comprar casi todo, la ropita de calle, los pijamas, incluso toallas para baño y relacionados. Cuando era bebé también le compraba los zapatitos, estos blanditos sin suela, pero ahora que comienza a caminar prefiero comprar zapatos más buenos (no quiero hacerle daño en el pie).

Otras tiendas a las que también voy aunque con menos frecuencia son H&M, C&A, algunas veces he comprado ropa en Hipercor o Carrefour (en esta sobre todo pijamas y bodies), Primark (me gustan los precios pero noto peor calidad que en Kiabi, y además me pilla muy lejos) o Zippy. Le he comprado abrigos en Mayoral y en Benetton, y la calidad es notable aquí. Prefiero gastarme un poco más y comprarle un abrigo que le dure y proteja bien, en este tipo de cosas siempre busco algo más bueno.

Desde hace unos meses noto que la ropa podemos aprovecharla más, pues no crece tanto como al principio (hay cosas que hasta he guardado sin estrenar) y no se le queda pequeña tan rápido. Él es un niño que está casi todo el día tirado por los suelos, gateando y explorando, y le da bastante trote a lo que lleve puesto. Necesitamos tener muchas mudas y recambios, pues al día puede llevar 3 conjuntos diferentes. Tener el armario lleno no es cualquier cosa, por eso siempre busco economizar y gastar lo menos posible. Por ahora nos va muy bien, la ropa le dura hasta que se le queda pequeña (así que la calidad es buena) y la puedo guardar para el futuro hermano (que espero poder aprovechar, aunque nacerá en una época totalmente opuesta). Cuando no tienes conocidos que te puedan dar ropita y tu hijo es el primero en la familia, tienes que ir comprando todo en cada nueva temporada y esto puede suponer un gran desembolso cada pocos meses.

¿Conocíais la cuenta bebé de la que os he hablado? ¿Tenéis alguna experiencia similar para compartir y así ahorrarnos algún pellizquito? Contadme ¡que ahora con la bimaternidad necesitamos economizar más que nunca! 

Un abrazo a todos y que tengáis feliz comienzo de semana.

 

Cómo elegimos la silla de paseo

Hace casi un mes que hicimos el cambio de carrito a silla de paseo ligera, el nuestro era un Concord Neo (con el cual estamos muy satisfechos) cuya conducción y manejo eran muy cómodos; la única pega es su peso. Es un carro pesado y que ocupa espacio, y con la barrigota prominente estaba continuamente dependiendo de que me lo subieran y bajaran del coche. Peloncete iba muy cómodo en él, lleva usando la sillita desde que tiene 4 meses (quisimos mantener el capazo el mayor tiempo posible pero el niño se negaba a ir mirando el techo), así que se puede decir que está bien aprovechada.

Decidimos que ya había llegado el momento de comprar una silla más ligera, que yo pudiera manejar mejor y que ocupara menos espacio. Tuve algunas dudas porque, como Pequeño J nacerá dentro de 4 meses, no estaba segura si sería mejor comprar un carro gemelar. Finalmente nos decidimos por la silla ligera, ¡espero que después nos podamos apañar con los dos!

Antes de comprarla estuve informándome y seleccionando modelos para saber cuál se adaptaría mejor a nuestras necesidades, así que hoy quería contaros un poco en qué nos basamos y la elección definitiva que hicimos.

Para mí, los requisitos importantes a tener en cuenta eran:

  • Que tuviera manillar corrido para manejarla más fácilmente.
  • Que su peso no superara los 7 kg.
  • Que aguantara el máximo peso del niño (normalmente aguantan 15 kg, aunque las hay hasta 25 kg).
  • Que la capota cubriera lo máximo.
  • Que fuera muy confortable y se reclinara completamente.
  • Que el plegado fuera lo más compacto posible (hay que tener en cuenta que si el manillar es corrido el plegado va a ser tipo libro).
  • Que el precio no superara los 250€.

Tras mirar muchos modelos, finalmente seleccioné estos cinco:

  1. Emotion 3.0 de Babyhome: Era mi preferida porque reunía prácticamente todos los requisitos que necesitaba. Tiene manillar corrido, su peso es de 6 kg, soporta hasta 25 kg de peso (es la que he encontrado que más peso soporta), el respaldo es reclinable y el plegado es muy compacto. Cuando la vi físicamente en la tienda me gustó, aunque me decepcionó un poco (me la esperaba de más calidad al tacto). El precio superaba un poco mi límite pero estaba dispuesta a pagarlo, en Bebitus está por 289€.

  1. Easylife de Recaro: Esta era la favorita de mi marido. También con manillar corrido, con un peso muy ligero (sólo 5,7 kg), soporta 15kg, tiene un reclinado de 127º y su plegado es muy compacto (también es un punto a destacar). No la he visto en ninguna de las tiendas a las que fui así que no puedo deciros cuál fue mi impresión, su precio en Bebitus no superaba mi límite y eso es otro punto a favor; está por 209,95€.

  1. Qbit de Gb: El diseño de esta sillita me encanta, es de los que más me gustan. También con manillar corrido, con un peso de 6,9kg, soporta hasta los 17 kg, respaldo reclinable y reposapiés ajustable, una capota bastante grande (XXL) y un plegado también muy compacto. La vi en la tienda y me encantó, el precio también supera un poco mi límite ascendiendo en Bebitus a los 279,95€.

  1. Zippy Light de Inglesina: Es otro modelo que me gusta mucho tanto físicamente como por sus calidades. Manillar corrido, pesa 6,9 kg, creo que soporta hasta los 15 kg, respaldo completamente reclinable, capota grande y extensible, y se pliega con una sola mano (punto fuerte a su favor). Lo peor, para mí, el precio pues en Bebitus la tenemos por 299€ (era la que más sobrepasaba mi límite). La vi también en la tienda y me encantó, tanto el diseño como su calidad. 

  1. Light de Be Cool: Esta en concreto era la que menos me gustaba, pero como también se adaptaba a mis necesidades y era más económica quise darle una oportunidad. Manillar corrido, peso de 6,3kg, soporta los 15 kg, respaldo reclinable, capota con visera protectora y con un plegado también bastante compacto. No me gustó al verla porque me dio sensación de baja calidad, y el reposapiés es fijo. Su precio es muy económico, en la web de Be Cool la podéis encontrar por 159€ (en Bebitus no está).

Pues, a pesar de ir con mi lista especificada, terminé comprando una que no se encontraba en ella y que había descartado desde un principio por no tener manillar corrido. Nuestra elección fue la Mini Buggy de Easywalker, como ya sabréis los que me sigáis por instagram. Fue un flechazo, pues al entrar en la tienda me topé con ella y llamó mi atención. Al cogerla para comprobar su manejo (por el tema del manillar yo estaba muy cegada), me di cuenta de que era súper cómodo y que se podía llevar también con una sola mano. Lo que más me gustó fue lo cómoda y acolchada que parecía, más que ninguna de las de mi lista (exceptuando la Easylife de Recaro que es la única que no he visto personalmente). La capota es XXL y protege completamente del sol, cosa que también me ganó. Su respaldo es completamente reclinable, tiene un plegado muy sencillo con un peso de silla súper ligero (6,5kg) y es apta hasta los 20 kg de peso. El diseño me pareció precioso y de un color muy adecuado de cara a posibles manchas (que ya sabemos cómo lo ponen todo). Ya no quise ver más, una vez que algo me gusta lo tengo muy claro. Y lo mejor aún estaba por llegar, pues tenía un descuento en el precio y salía por tan sólo 189,95€ (su precio original es 259,99€). Así que de allí salimos ya con la sillita lista para comenzar a usarla.

Después de haber pasado casi un mes, sigo encantada con mi elección. Nosotros paseamos mucho, a diario, y la verdad es que le damos bastante trote. Vamos con las perras, cada una en un manillar (al final ha sido más práctico que el manillar corrido jejeje) y su conducción es comodísima. Por no hablar de lo poco que ocupa en el coche y lo fácil que es cerrarla y guardarla, pues no pesa nada (al menos en comparación con mi carro anterior). Así que si tenéis esta sillita entre vuestras favoritas y estáis dudando, espero que mi opinión os ayude un poco y os resuelva vuestras dudas. Yo volvería a comprármela, ha sido una estupenda elección.

Que paséis un estupendo fin de semana, nosotros tenemos la boda de unos amigos muy especiales y vamos a disfrutarlo muchísimo. ¡Un beso a todos!